El Curso de Animadores comunitarios ha celebrado su segundo encuentro, un espacio pensado para crecer juntos en la formación y la vivencia del carisma marista. Este encuentro se ha convertido en un momento especial para compartir experiencias, aprender de los demás y profundizar en la espiritualidad que nos anima a acompañar a los niños y jóvenes en su desarrollo integral.
Durante la sesión, el Hno. Moisés y Teo, laico vinculado de Toledo, compartieron la experiencia que vivieron hace dos años en Brasil, donde profundizaron durante un mes en “La espiritualidad del corazón”. Su testimonio permitió a los participantes conocer de primera mano cómo se puede vivir la interioridad y la fe en contextos diferentes, y cómo estas vivencias transforman tanto la vida personal como la comunitaria.
A lo largo del encuentro, los participantes tuvieron momentos de reflexión y diálogo sobre cómo avivar la sed interior, fortalecer la oración y trabajar la espiritualidad de manera personal y comunitaria. Se compartieron ideas y estrategias para llevar estos aprendizajes a la vida cotidiana de cada animador y de las comunidades que acompañan.
Además, el encuentro fue un espacio para reafirmar la importancia de la misión marista, recordando que nuestro compromiso no solo está en la educación académica de los jóvenes, sino también en su acompañamiento espiritual y en la creación de comunidades donde todos se sientan escuchados, valorados y acompañados.
Este segundo encuentro del Curso de Animadores comunitarios ha sido, sin duda, un paso más en el camino de formar líderes capaces de inspirar, motivar y sostener la vida de fe en sus comunidades.




